Identidad de la comisión
En el proceso de reestructuración de la CEM, la LXXXII Asamblea Plenaria (noviembre de 2006) decidió crear una comisión episcopal a nivel nacional que atendiera directamente la necesidad pastoral del diálogo con las iglesias cristianas y las religiones no cristianas, y estuviera al tanto de promover el conocimiento y las posibilidades de diálogo y cooperación con los nuevos movimientos religiosos (sectas), en el contexto plural de la sociedad mexicana. Se trata de una pastoral “transversal” que se hace presente en muchas otras dimensiones de la actividad pastoral de la Iglesia.
La COMISIÓN DE DIÁLOGO INTERRELIGIOSO Y COMUNIÓN, en adelante CEDIC, se pone al servicio de la “colegialidad episcopal”, para facilitar una de las dimensiones que el Concilio Vaticano II impulsó para trabajar por la anhelada unidad de todos los cristianos y fomentar un diálogo respetuoso con todas las demás religiones, que favorezca la convivencia de todos los pueblos y credos, fortalezca la libertad religiosa y la paz de toda la familia humana. Se pone igualmente al servicio de cada una de las organizaciones eclesiales o religiosas no católicas que quieran cultivar en espíritu fraterno un verdadero diálogo.
El Concilio Vaticano II confió especialmente el quehacer ecuménico “a los Obispos de toda la tierra para que traten de promoverlo y lo orienten con discernimiento” (UR #51).(1 ) Este quehacer se comparte en varios niveles:
- Nivel Universal: “Corresponde en primer lugar a todo el Colegio de los Obispos y a la Sede Apostólica fomentar y dirigir entre los católicos el movimiento ecuménico, cuyo fin es reintegrar en la unidad a todos los cristianos, unidad que la Iglesia, por voluntad de Cristo está obligada a promover.” (Canon 755, 1)
- Nivel de la CEM: “Compete asimismo a los Obispos y conforme a la norma del derecho a las Conferencias Episcopales promover la unidad y, según la necesidad o conveniencia del momento, establecer normas prácticas, teniendo en cuenta las prescripciones dictadas por la autoridad suprema de la Iglesia.” (Canon 755, 2).
- Nivel diocesano: Cada obispo en su propia diócesis “debe mostrarse humano y caritativo con los hermanos que no estén en comunión plena con la Iglesia católica, fomentando también el ecumenismo tal y como lo entiende la Iglesia.” (Canon 383,3).
La CEDIC por tanto, como toda comisión episcopal, tiene un carácter “subsidiario”. No le corresponde sustituir la labor pastoral de cada una de las diócesis, ni de los organismos o servicios pastorales que cada obispo ha establecido en relación a las demás religiones presentes en sus territorios, como la labor que ya realizan a través de sus comisiones o delegados de ecumenismo que cada diócesis debería tener(2 ), o a través de su participación activa en algunos consejos interreligiosos (con presencia diocesana o provincial).
Objetivo General
La CEDIC tiene como objetivo que la Iglesia Católica que peregrina en México asuma su compromiso de promover la unidad de todos los cristianos y de fomentar un diálogo respetuoso con todas las demás religiones, que favorezca la convivencia de todos los pueblos y credos, se fortalezca la libertad religiosa y la paz de toda la familia humana.
(1)Directorio par la aplicación de los principios y normas sobre el Ecumenismo, de 1993, #39.
(2)En cada diócesis corresponde al obispo nombrar al menos una persona competente como delegado/a diocesano/a para encargarse y animar la comisión ecuménica diocesana. Sin embargo, “Donde lo pidan las circunstancias, pueden reunirse varias diócesis para crear tal comisión o secretariado” (Directorio de Ecumenismo, #41.42).
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